17 de julio de 2009

Cabeza de turco

Hola. Ya sé que hacía tiempo que no escribía, pero hoy me volvió a apetecer. No es que me faltasen temas, pero este en particular me parece bastante adecuado para un día como hoy.

Supongo que todos estaréis al tanto de la noticia del bebé muerto en Madrid a causa de un error de la enfermera. El resumen general del asunto es que una señora embarazada de 27 semanas va a urgencias (creo que 3 veces) por lo que aparentemente era un simple catarro, pero que acabó siendo Gripe A (antes gripe porcina, pero ya se sabe que el nombre molesta a ciertos comerciantes), y tanto se agravó, que acabó muriendo. Previamente, por razones de salud, se extrajo al bebé por cesárea, ya que dadas las semanas de gestación, era capaz de vivir. La madre murió, y eso fue un auténtico palo para el marido y las familias, indiscutible y comprensible. Unas semanas después, una enfermera de la unidad de neonatos confunde la sonda nasogástrica con la via intravenosa, e introduce el alimento del bebé por ésta última, cuando debería haber ido por la otra. Resultado, fallo de todo, y muerte del bebé. Una auténtica putada. Pero no sólo para el padre y las familias, sino también para la enfermera, no lo olvidemos, porque esto es fundamental.

Tras todo este lío, y sin más miramientos, los médicos conceden una rueda de prensa en la que explican la muerte del bebé, con pelos y señales, incluyendo el error de la enfermera, la cual tiene que estar siendo tratada con medicamentos para la depresión. Mientras tanto, el padre, se dedica a decir que no quiere mentiras, que no perdona ni al hospital ni a la enfermera, como si todo fuera consecuencia de una conspiración,y que quiere explicaciones de por qué una enfermera novata cuidaba a su hijo. Y la señora Esperanza Aguirre se agarra al error de la enfermera como un clavo ardiendo para que nadie la intente culpar de la mierda de sanidad que tiene en Madrid. No sé qué pensaría yo de estar en el lugar de ese padre, pero me pregunto ¿dónde queda el secreto profesional si unos médicos dan una rueda de prensa pública sobre un paciente con nombre y apellidos, y aclarando que la culpa de todo (puede que hasta del 11M) fue de una enfermera? ¿dónde espera el padre que aprendan los médicos y enfermeras a tratar a los enfermos? ¿o es que él nunca tuvo un primer día en su trabajo, o nunca cometió un error? La pena es que, no sé él, pero los médicos y enfermeras tienen en sus manos la vida de gente, y, a pesar de ello, son tan humanos como cualquiera, y considero que tienen derecho a equivocarse tanto como cualquiera, sin necesidad de someterlos al escarnio público al que se está sometiendo a esta chica. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

En un mundo en el que futbolistas y actores cobran cantidades absolutamente desorbitantes, y más teniendo en cuenta que la mayoría son inútiles con tan poca capacidad cerebral que hasta les cuesta hablar sin 2 o 3 martinis en el cuerpo, cobren lo que cobren gente como esta enfermera, o cirujanos que son capaces de operar corazones, o celadores que a veces tienen que aguantar a enfermos y familiares pesados y tocahuevos, me parece poco, dado el nivel de responsabilidad. Total, como todos pagamos impuestos, pues tenemos derecho a exigir que nos traten como nos dé la gana, a que nos acaricien cuando nos dé la gana, y, si en alguna ocasión se equivocan, tenemos derecho a colgarles del cuello y quemarlos vivos en la plaza del pueblo para que todo el mundo se burle. Sabiendo lo estúpidos y rencorosos que somos los humanos, probablemente esta chica no pueda volver a trabajar en un hospital, y sólo por un error en el que coincidieron pésimas casualidades, podríamos estar perdiéndonos una gran profesional. Entiendo que este hombre quiera una compensación, y se la merece, pero no creo que haya que someterlo a voto popular. Y menos, que un rey que vive a placer envíe un avion a recoger a un bebé cuando no se ocupa ni de intentar que sus ciudadanos dejen de meterse en pateras para huir de la pobreza.

Te llames como te llames, ánimo.

8 de junio de 2009

Mi particular análisis

Bueno, por fin vinieron unas elecciones para probar la temperatura. La verdad es que ya tenía ganas, porque tanta palabrería sin resultados es absurda. Es como si sólo hubiese un partido de futbol al año y los equipos se pasasen todo el año diciendo que van a ganar. ¿No sería muy absurdo? Pues lo mismo. Analicemos el asunto acompañados de Depeche Mode y Walking in my shoes. ¿Que por qué? ¿Necesitas que te lo diga?



A ello.
Primero empecemos con las obviedades. El PP ganó las elecciones. Más votos, más diputados,... La participación, la esperable, menos del 50%. En realidad, nada fuera de lo esperable, porque estas elecciones suelen ser una especie de indicador de la opinión sobre el gobierno, con muy poca participación, así que no son en sí tan significativas. Aún así, alguien las gana, así que felicitemos al vencedor.

El PP, sin embargo no tiene muchas razones para darse muchas palmadas en la espalda. Es de dominio general que tiene un electorado más fiel, y para muestra la mínima "factura" que le pasan tanto los numerosos escándalos de corrupción de los últimos meses, a pesar de lo aficionados que somos luego a criticar a los que votan a Berlusconi, como los apoyos tan amables y solidarios como el de Mayor Oreja a que el aborto sea un crimen mayor que el abuso sexual de menores. ¿Será en descargo propio?.
El PSOE ya sabía que estas elecciones las tenía perdidas, y si no lo sabía, es que son menos inteligentes de lo que creía. Sin embargo la paliza no es tan grande como el PP auguraba. Con un gobierno desgastado por la crisis, con parados a diestro y siniestro, con un electorado menos fiel a la par que más crítico que rápidamente diversifica su voto hacia IU, UPD o simplemente la abstención, la diferencia de sólo 2 diputados es casi insignificante. De hecho, si ayer se hubieran votado elecciones generales, que mueven a más gente, dado que se perciben con más importancia, yo trasladaría el resultado a un empate muy ajustado, lo cual no es una gran noticia para el PP, aunque tampoco para el PSOE.

Resumiendo, que no se alegren mucho, que hay mucho trabajo por hacer. Y si tal y como se pronostica, salimos de la crisis hacia 2011, el PP volverá a pasarlo mal en las próximas generales. Soy un firme defensor de la alternancia política para evitar el acomodamiento, pero, tengo que reconocerlo, preferiría que las alternativas fueran un poco más serias.

1 de mayo de 2009

SI AL CANON

HOLA!!! Después de tanto tiempo. Ya iba siendo hora. Como regalo, INXS, New Sensation, algo happy.



Bueno, al tema. Supongo que os extrañará el título, pero es cierto. Me paso al enemigo, y tengo razones muy fundadas y serias. ¿Dónde está el truco? No lo hay, simplemente intenté reflexionar sobre el asunto fríamente, y sobre todo, intentando trasladarlo al mundo arquitectónico, para ver si lo comprendo un poco mejor. Y vaya si lo comprendí. Tanto que reconozco haberme equivocado, y en seguida veréis el porqué.

Yo como arquitecto (o próximo tal) diseño y construyo edificios, o sea, que soy tanto compositor como intérprete. Cada vez que sonase una de mis canciones, por temas de copyright, yo debería recibir entonces un dinero, ya que los derechos del diseño son míos. Eso es inalienable, y nadie lo discutirá, ¿no? Por lo tanto, considero que yo no sólo debería cobrar al promotor mi trabajo, sino que, al ser susceptible de ser usado, cada vez que alguien entrase en mi edificio yo debería cobrarle un dinero por ello. Pensadlo, es lógico, están usando algo que yo diseñé y construí y de lo que poseo ciertos derechos. De hecho, también el promotor debe cobrar, claro, al igual que las discográficas.
Sin embargo, la cosa no queda ahí. Por razones de seguridad, los edificios tienen más de una salida. Por estas salidas podría aprovechar alguien para entrar, aunque fuese inconscientemente. Y esas personas estarán usando mi edificio, estarán caminando por él sin autorización, ni pagar por ello, lo cual es claramente un fraude, un robo, porque vulnera gravemente no sólo los intereses del promotor, sino también mi integridad y honor como autor. Es una triste realidad. Por ello, es necesario que se aplique a todos los zapatos, botas, y demás calzado en general un canon por si acaso fuesen utilizados para entrar en mi edificio sin la autorización debida ni haber pagado la tarifa necesaria.

Soy consciente de que esto, como mínimo, se carga de un plumazo la presunción de inocencia y hace pagar más de una vez a todos aquellos que entren correctamente al edificio así como a aquellos que nunca entrarán, pero a mi me asegura unos ingresos de por vida, o al menos mientras el edificio está en pié. Pensadlo bien, en estos tiempos de crisis únicamente el ingenio nos puede ayudar a salir adelante, y creo que esta es una buena solución. Por eso, amigos arquitectos del mundo uníos y gritad conmigo "SI AL CANON".

Leed esta página, y entenderéis un poco más.

6 de febrero de 2009

La crisis, y cómo lidiar con ella

Hola!. Primer post del año, y eso que ya estamos en Febrero. Hay que ver. O soy muy vago, o poco organizado, pero así es la vida, y como tampoco es que tenga una legión de fans esperando con ansias mis posts, pues me lo tomo con calma, que me lo merezco, leñe!. Para empezar bien el año, Mike Oldfield, The Bell


Como es inevitable, hay que hablar de crisis. Se mire por donde se mire, está de moda. Y como tal, esperemos que pasajera, no como los 80, que se repiten más que el ajo, a pesar de que cuando en la VH1 anuncian especiales sobre dicha década los subtitulan "la época que el buen gusto quiere olvidar". Triste, pero cierto.
La crisis es esa palabra que los grandes manejantes del dinero en este mundo citan cuando éste se evapora sin saber a dónde se fue. Es como cuando tus padres te dicen "ya lo entenderás cuando seas mayor", solo que en este caso, nunca nos hacemos mayores. Porque, en serio, ¿quién entiende lo que es la crisis? Hace un año, todo eran bonanzas, los pisos se vendían como rosquillas, los bancos daban créditos hasta al último pringao, todo el mundo tenía dinero (metafóricamente). Ahora resulta que todo ese dinero se esfumó no se sabe muy bien adónde, no se venden ni cordones para los zapatos, los bancos no dan créditos, la gente se queda al paro por todos lados, y ya nadie tiene dinero (casi literalmente). Y sin razón aparente, porque no creo que la estafa del Madoff ese sea tan grande como para ser él solo el culpable.

Lo curioso es que nadie parecía verlo venir, porque como se vendían pisos a precios que triplicaban tranquilamente (o más) el valor de su construcción, se generaba trabajo, los bancos daban créditos a cualquiera que pasase por delante de las sucursales, dinero por todos lados, y a nadie le dio por pensar que tarde o temprano la burbuja explotaría, las cosas se pondrían feas, y a ver qué pasa entonces. Aunque hay algunos que se ganan el alquitrán y las plumas con esfuerzo: plan de rescate de Bush, mayoritariamente repartido entre los fondos privados de los mandamases, resultado: na de na pa quienes importa, pero ésos no dejan de comer solomillo. Y luego la postura de otros: primero me empufo hasta las cejas, y cuando vienen mal dadas, pues le pido a Zapatero que me lo solucione. ¡Bravo!, ésa si que es una postura madura y coherente. Y cuando éste pide a los bancos que abran un poco el grifo, aún a riesgo de obtener unos pocos beneficios menos, resulta que ya no es el momento de dar créditos, porque la gente no podrá pagarlos. Eso es, si señor.
Yo, lo tengo claro. Primero me dedicaré al arte, bailando, pintando,... que está bien visto. Si no puedo pagar mis créditos, y Zapatero no me lo soluciona, me dedicaré a robar. Sí, sí, a robar, lo digo en serio. Empezaré con las farmacias, que están de moda (las joyerías ya están pasadas). Si me sale bien, tendré dinero para ir tirando, hasta que la cosa se arregle, así que sin problema. Si me sale mal y me pillan, procuraré matar a alguien e iré tranquilamente a la cárcel. Así luego iré a que me entrevisten en Antena3 o T5 para sacar pasta, y todo solucionado. Además, como pertenezco al mundo del arte cualquiera me va a dar trabajo. Si soy ex-convicto y digo que soy fontanero, todo el mundo me mirará mal. Pero, ¿y si digo que soy bailaor? ¿o alcalde? (ya sé que esto último no está muy reconocido, pero es todo un arte, tú, no me lo niegues). ¡Qué mundo este!.

28 de diciembre de 2008

Cómo es la religión... (2)

The Police, When the world is running down, you make the best of what's still around.



Supongo que este es el último post del año, y por segunda vez, tengo que hablar de cómo es la religión. Y esta vez con un motivo mucho más importante que la primera. Como todos habréis visto en las noticias, se acabó el alto el fuego entre Hamas e Israel. Hamás ya lanzó algunos cohetes, y mató a 5 ó 6 personas. En respuesta, Israel ya lanzó una ofensiva a lo bestia, y ya va por las 200, y eso que dicen que no hizo nada más que empezar. Y todo ¿por qué?. Por un puñado de tierras que dicen que son santas. Por cosas que nadie de los que estamos vivos vió jamás. En definitiva, por la estupidez humana. Judíos matando musulmanes, musulmanes matando judíos. No hay extremo bueno, se mire por dónde se mire, todos acaban siendo iguales. La diferencia depende de quiénes sean tus amigos: si tienes amigos que te proporcionan la última tecnología armamentística, te dan cobertura internacional, te dan palmadas en la espalda cada vez que matas a más que el enemigo, y hasta manipulan las organizaciones internacionales que teóricamente velan por la seguridad de todos,... pues tirarás misiles, bombas de racimo, granadas, y si se ponen tontos, hasta bombas nucleares; si no, pues tirarás cohetes y piedras. Para variar, es imposible saber a ciencia cierta quién es enemigo y quién amigo, o al menos neutral, así que mejor matarlos a todos. Sean milicianos de Hamas, sean civiles, sean adultos, sean niños, todo vale. NO, y mil veces NO. La violencia sólo genera violencia, aunque quizá sea eso lo que busquen. Está claro que lo encuentran. La religión, una vez más, la peor arma arrojadiza inventada por el ser humano.


Por suerte, y por desgracia, en España la manifestamos de otra forma más pacífica: hoy se celebró en Madrid la Family Parade. Algo así como el día del orgullo gay pero para defensores de la familia "tradicional". Al fin y al cabo, viene a ser lo mismo: carrozas y escenarios con gente disfrazada y probablemente borracha, cantos y bailes populares, y mucha, mucha gente. Hasta con conexión vía satélite con el paaapa (pronúnciese en plan patriarca gitano), cabinas de lactancia (mejor no hago bromas sobre su posible homó-logo homo-sexual), y capillas móviles para que nadie se quede sin comulgar (ídem). Sigo preguntándome qué coño les importa la vida de los demás para querer dirigirla así. Considero que yo y sólo yo tengo derecho a decidir quién es mi familia (en el diccionario no pone nada de que tengan que ser hombre y mujer exclusivamente, como ya cité anteriormente en este mismo blog), y sigo pensando que la educación y el amor a los niños los dan las personas, de ambos sexos, no necesariamente una masculina y otra femenina. Por supuesto que me puedo equivocar, pero a ver quién es el que me lo demuestra, con datos, no con entelequias, que la demagogia es tan barata como inútil. Nunca fui amigo de ir a la última moda, pero entre eso y el quedarse anclado en la época de los dinosaurios, prefiero lo primero.

Es increíble pero cierto, acaba un año más, y seguimos igual en tantas cosas... Ojalá 2009 ayude a cambiar a mejor. Mi amiga Elena decía que los años impares siempre traen cosas buenas. Espero que sea cierto. Feliz año a todos (sí, a todos).

16 de diciembre de 2008

Adios, querido Bush

Para acabar el año, os pongo a Coldplay. Por aquello de las acusaciones de plagio, mejor os pongo 42, en vez de la ya archiconocida Viva la vida. Un gran disco, una sorpresa para mi.


Bueno, se acaba 2008. ¿Un año más?. Pues no, como todos los demás. Todos los años tienen algo de especial, para bien, y para mal Por ejemplo, este año se llevó a Eduardo de la Rubia Huete, mi tío, y trajo la boda de Moni y Carlos. También trajo y se llevó muchas otras cosas, pero una de las que celebré con más entusiasmo, fue que los republicanos perdieran las elecciones. Poca confianza tengo en los estadounidenses en general, pero me gusta ver cómo a Bush no es que se tuviera que ir, es que prácticamente lo echaron, igual que pasó aquí con Aznar. Y encima le tiran zapatos. Desde aquí me uno al periodista que lo hizo. Que pena que no practicara más la puntería. Sin embargo, el simple hecho simbólico de tirarle el zapato viene a ser como si aquí en españa nos cagásemos en su puta madre y todos sus muertos, sentimiento al que me uno. El mundo tardará en recuperarse de las estupideces de este megalómano. Y sobre todo, aquellos torturados en Guantánamo. Esta semana se supo que los torturan con música a toda leche (ver aquí la noticia). Bruce Springsteen, ACDC, Queen, Pantera,... y hasta Barrio Sésamo. De pura vergüenza que se use algo así para torturar a la gente. Y más, cuando no se sabe ni leer, porque la letra de Born in the USA es cualquier cosa menos pro-USA. Pero lo que peor me sienta, probablemente, es que los miembros de un grupo como Metallica, que tanto me gusta, estén orgullosos de que su música sirva para meter miedo a terroristas. Y yo me pregunto: ¿pagarán canon, no? Porque si los de la SGAE son tan rastreros como para usar hasta el video de una boda como prueba en un juicio, serán capaces de llegar hasta este extremo. Pero esta es otra lucha.

Querido Bush, ¿y ahora te acuerdas de decir que te equivocaste? ¿De qué sirve ahora? Y si tanto lo sientes ¿por qué no haces algo para remediarlo? Sinceramente, y con mis mejores deseos, mi consejo es que te cómpres un agujero en el suelo, te entierres con tus amiguitos, y no vuelvas.

Feliz Navidad y mejor 2009 a tod@s.

22 de noviembre de 2008

Una bofetada a tiempo...

Blur, the universal.



Bueno, empecemos con la noticia aquí, que en este caso está sacada del diario ADN, pero que podría haber sacado de otros muchos. Una madre lleva 3 años sin ver a su hija de 10 por haberle dado una bofetada y un empujón. Cierto que hay que haber estado allí para juzgar, pero al menos este caso me dará pié a un intento de reflexión y opinión sobre cómo se educa actualmente a los hijos.
Dejaré claro desde el principio que no tengo aún hijos, así que que nadie se tome esto como si pretendiera dar lecciones. Pero supongo que todos estaremos deacuerdo en que la educación que uno recibe condiciona en gran medida el comportamiento adulto, ¿no?. Resulta que las últimas técnicas pedagógicas (postuladas en su mayor parte por gente SIN hijos) indican que los padres deben ser amigos de sus hijos, hablarles, no gritarles, ni castigarles, ni mucho menos, pegarles. ¡Bravo!. Siglos de educación para que un niño deje de ver a su padre como una figura de autoridad, y lo vea como un igual, como si los años de conocimiento, entendimiento y madurez que uno le lleva al otro no valiesen para nada. ¿Y lo siguiente? ¿Emborracharse juntos? ¿Pegarle juntos al profesor o a los compañeros?. Nótese que no pongo mi habitual tono groucho de exageración, todo eso pasa de verdad.
Vale que las técnicas pedagógicas lo digan, pero que hasta la ley me ordene cómo tengo que educar a mis hijos... Digan lo que digan, sigo pensando que el azote pedagógico es bueno para el niño. Le duele más en el orgullo que en el culo. Es la correlación más directa entre error y consecuencia, y eso el niño lo entiende perfectamente. Y creo que refuerza la figura de autoridad paterna. La bofetada (UNA y según cómo) creo que es el extremo, en casos realmente excepcionales. Supongo que todo esto se va sustituyendo por castigos de otro tipo según crecen el niño y su capacidad de razonar.

El problema es que en vez de hijos hay padres que tienen muñecos, que les dan consolas y juegos simplemente para que dejen de dar el coñazo, y si se los quitas para que aprendan sólo saben dar el coñazo, así que ¿para qué quitárselos?. Hace poco una amiga decía que a sus hijos los consideraban raros en el colegio porque sólo les dejaban jugar a la consola los fines de semana y en vacaciones, y eso le generaba un poco de debate interno sobre si lo estaba haciendo realmente bien. Pues yo creo que esta mujer se merece un monumento. Cuando mi hermano y yo tuvimos la primera consola aún no había la fiebre que hay ahora, y ya entonces mi madre se llevaba los mandos al trabajo para que no jugáramos, a pesar de todas nuestras protestas. Con lo fácil que hubiera sido que los profesores del colegio nos hubieran educado. Y ahora me toca romper una lanza en favor de los profesores. Considero que están para enseñarnos matemáticas, física, lengua, filosofía,... no a comportarnos, pero algo me dice que esta opinión no es muy compartida por algunos padres. Por muy mal que yo hablase de algunos profesores, mis padres nunca les criticaron delante de mi, para que no los perdiera como referencia de autoridad. Sin embargo casi todos los días salen noticias de alumnos agrediendo a sus profesores, o peor aún, padres agrediendoles también. ¿Correlación, casualidad?. Otra noticia dice que la mayoría de los menores que beben lo hacen porque lo ven en casa. Las hay para todos los gustos.

Sin embargo, también hay noticias sobre padres que maltratan a sus hijos. Algunos les dan auténticas palizas. Otros abusan de ellos sexualmente. ¿Dónde está la medida? ¿Quién decide que dos azotes están bien, 3 son excesivos y una bofetada es ilegal? ¿En qué circunstancias? ¿Es lo mismo no haber hecho los deberes que haberse peleado? ¿Qué hace realmente daño al niño, una bofetada en un momento en que su comportamiento lo pide, o tres años de privación del cariño de una madre? ¿Qué es mejor para la educación de un niño, un padre o un amigo? Si la respuesta a esta última pregunta es "ambos" (respuesta que comparto), ¿pueden ambos papeles ser ejercidos por la misma persona? Sólo tengo una cosa clara: cuando sea padre, comeré huevos, así que quizá sea mejor no escupir muy hacia arriba.

PD 1. Releyendo el texto, hablo demasiado en masculino: niño, padre... Lo uso de forma genérica, no nos pongamos escrupulosos.
PD 2. Quizá penséis que saco demasiados temas y no analizo ninguno en profundidad, pero esto es un blog, no un libro entero, y yo soy casi-arquitecto, no escritor.