8 de junio de 2009

Mi particular análisis

Bueno, por fin vinieron unas elecciones para probar la temperatura. La verdad es que ya tenía ganas, porque tanta palabrería sin resultados es absurda. Es como si sólo hubiese un partido de futbol al año y los equipos se pasasen todo el año diciendo que van a ganar. ¿No sería muy absurdo? Pues lo mismo. Analicemos el asunto acompañados de Depeche Mode y Walking in my shoes. ¿Que por qué? ¿Necesitas que te lo diga?



A ello.
Primero empecemos con las obviedades. El PP ganó las elecciones. Más votos, más diputados,... La participación, la esperable, menos del 50%. En realidad, nada fuera de lo esperable, porque estas elecciones suelen ser una especie de indicador de la opinión sobre el gobierno, con muy poca participación, así que no son en sí tan significativas. Aún así, alguien las gana, así que felicitemos al vencedor.

El PP, sin embargo no tiene muchas razones para darse muchas palmadas en la espalda. Es de dominio general que tiene un electorado más fiel, y para muestra la mínima "factura" que le pasan tanto los numerosos escándalos de corrupción de los últimos meses, a pesar de lo aficionados que somos luego a criticar a los que votan a Berlusconi, como los apoyos tan amables y solidarios como el de Mayor Oreja a que el aborto sea un crimen mayor que el abuso sexual de menores. ¿Será en descargo propio?.
El PSOE ya sabía que estas elecciones las tenía perdidas, y si no lo sabía, es que son menos inteligentes de lo que creía. Sin embargo la paliza no es tan grande como el PP auguraba. Con un gobierno desgastado por la crisis, con parados a diestro y siniestro, con un electorado menos fiel a la par que más crítico que rápidamente diversifica su voto hacia IU, UPD o simplemente la abstención, la diferencia de sólo 2 diputados es casi insignificante. De hecho, si ayer se hubieran votado elecciones generales, que mueven a más gente, dado que se perciben con más importancia, yo trasladaría el resultado a un empate muy ajustado, lo cual no es una gran noticia para el PP, aunque tampoco para el PSOE.

Resumiendo, que no se alegren mucho, que hay mucho trabajo por hacer. Y si tal y como se pronostica, salimos de la crisis hacia 2011, el PP volverá a pasarlo mal en las próximas generales. Soy un firme defensor de la alternancia política para evitar el acomodamiento, pero, tengo que reconocerlo, preferiría que las alternativas fueran un poco más serias.